La ciencia del amor: EliteSingles

Con sólo 3 añitos de vida, EliteSingles tiene un objetivo claro, y son aquellos de los que parecía que la industria ya se había olvidado: personas solteras maduras y profesionales que quieren darle una oportunidad al amor.

Con una meta tan certera, el éxito no tardó en llegar. Al fin y al cabo, era una de las primeras webs del mundo centrada en ayudar a estas personas a encontrar a alguien que no solo buscase lo mismo que ellos, sino con el que fuesen compatibles en casi todos los aspectos.

Tras analizar su estrategia de adquisición y sus características, podemos afirmar que el producto que ofrecen es, sin duda, premium. ¿Por qué? En primer lugar, hacerse usuario no es barato, por lo que podemos imaginar que los gastos generales son costosos, y se invierte bastante en el funcionamiento de la web.

Nos hicimos usuarios para comparar aquellas características que no estuviesen presentes en otros servicios de citas. Personalmente, tuve que crearme dos perfiles falsos hasta que por fin aprobaron el tercero (que era además el más honesto). Esto nos desvela varias cosas: para empezar, que invierten tiempo y dinero en un equipo dedicado plenamente a verificar que los perfiles sean reales, y que la gente tras ellos tenga buenas intenciones. Por “buenas intenciones” queremos decir gente que realmente busca algo serio, y no está simplemente echando el rato. Sabiendo esto, pues, tenemos claro que los perfiles que se presentan están en tu mismo barco, y buscan también el amor.

Es evidente además lo mucho que se ha invertido en el desarrollo del producto. Mientras que muchos de los servicios que hemos probado parecen estar atascados en el año 2000, EliteSingles se mantiene al día con los servicios de citas modernos –como Tinder– en cuanto a innovación. Tanto en su versión web como en la móvil, están a la vanguardia con funciones que hacen de la búsqueda del amor algo fácil y certero.

Como con todo, siempre hay un lado menos favorecedor. Aunque en este caso no es algo serio, merece la pena mencionar el cuestionario diseñado con el fin de encontrar a tu pareja ideal. ¿Suena estupendo, no? Sí: hasta que tienes que responder unas 15 páginas de preguntas. Llega a parecerte que estás en un interrogatorio, y en realidad así es, hasta cierto punto. El test es, sin duda, el punto más fuerte y el más débil del producto. En un mundo en el que buscamos la satisfacción instantánea, no mucha gente tiene la paciencia o el tiempo para rellenar un cuestionario tan exhaustivo.

En su defensa diré que, una vez lo completas, los perfiles que te presentan son realmente compatibles con lo que has contestado.

El otro “pero” que podemos tener es el precio. No soy médico, ni abogado, ni un hombre de negocios, sino un humilde periodista, y si no fuese por mi suscripción gratuita (¡ventajas de mi trabajo!), probablemente no habría pagado por más de 3 meses. No me malinterpretéis: puedes permitírtelo, pero es el equivalente a darte un masaje cada semana.

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Raquel Benavides

Un Cupido 2.0. graduada en Psicología. He ayudado a cientos de personas a encontrar el amor y disfrutar de la felicidad de una relación.

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